Restaurante La Pulga


En 1965 Juan Pérez Bueno y Josefa Camacho Vargas fundaron el restaurante "La Pulga", cuya especialidad era "pajarillos fritos" además de setas de campo, caracoles, codornices y, sobre todo, bacalao y choto. Este restaurante fue lugar de reunión para el cierre de tratos comerciales con una suculenta comida.Antes de 1965, sobre el año 1950, en el cortijo se criaban cabras y ganado variado porcino y agrícola, el cual se utilizaba para la producción de embutidos, jamones, salchichas típicas de la zona, queso de cerdo, morcilla, etc.

Todos estos productos se vendían a las personas que hacían su paso por esta zona de la Vega Granadina. El vino y el aguardiente eran vendidos en garrafas a los trabajadores del campo que allí reponían las existencias de las que habitualmente hacían uso en sus hogares. Desde aquellos tiempos hasta los actuales, el restaurante "La Pulga" ha encontrado su lugar en el sector de la Hostelería debido a la especialización de sus profesionales, su servicio y sus productos a degustar, que se encuentran siempre a la altura de los más exigentes paladares locales, nacionales e incluso internacionales. Personajes famosos y relevantes de la sociedad, política, arte, etc., han pasado y degustado estos platos haciendo más grande el nombre de este conocido restaurante santaferino.

El traslado de este restaurante desde su original emplazamiento se produce en mayo de 2004. Su actual emplazamiento, en el Hotel Capitulaciones, sigue al mismo tiempo conservando su tradicional solera y servicio para sus clientes de siempre, estableciendo su cocina con productos naturales de la tierra, guisos caseros, pescados y mariscos frescos del día, carne fina a la parrilla, caldereta de cordero, rabo de toro, codillo,... y todo esto se culmina con los postres de elaboración casera, como por ejemplo la tarta de queso con miel y el tocino de cielo. En estas nuevas instalaciones dispone de salones con distintas capacidades dependiendo de las necesidades de los clientes particulares y grupos de paso. Dichas capacidades, a fecha actual, suman un aforo de unas ochocientas plazas que en un futuro próximo serán duplicadas por la ampliación de los anteriormente citados salones. Esta ampliación supone la posibilidad de celebración de eventos relevantes tanto en número de participantes como en importancia.